SUEÑA Serenata Guaireña
Las serenatas -aunque cada vez más esporádicamente-, forman parte de las tradiciones de nuestro pueblo. Su rito inicial ineludible consta de dos movimientos: tres canciones interpretadas en la puerta o en la ventana de la amada (o candidata a serlo) y el rostro sonriente-aunque con huellas de sueño en los ojos-, de la destinataria del canto de los que rompen el silencio de la alta noche. Con ese gesto se ratifica un amor ya encendido y corroborado en besos. O se expresa el afecto de quien encuentra en la música la delicada manera de expresar un sentimiento que espera sea correspondido. No pocas veces, la serenata es también una manera de cerrar heridas: el canto es un bálsamo que restaura los tejidos del cariño deteriorados por alguna desavenencia momentánea. Desde antaño, en Villarrica las serenatas gozaban de un prestigio envidiable. Acorde a su fama de cuna de poetas, los versos no faltaban a orillas de las rejas de las madrugadas estrelladas en que la luna era testigo de la cabalga...